lunes, 11 de abril de 2016

Jilgueros en la cabeza (Carmen Guaita)


Título original: Jilgueros en la cabeza

Autor: Carmen Guaita

Editorial: Edelvives

Sinopsis: Una periodista prestigiosa que tiene cuarenta años pero aun no ha comenzado a vivir, una mañana tranquila entre sabores de infancia, la llamada anodina de un antiguo amor, una imaginación que se desborda y una oleada de recuerdos que se agolpan Durante dos horas de rebelión y de memoria, Eulalia Requena se encuentra de nuevo con su niñez llena de historias, su juventud triste y su madurez confusa. De repente, un suceso inesperado puede transformar todo el dolor en promesa, toda la oscuridad en luz. (http://www.casadellibro.com/)

OPINIÓN PERSONAL

Tras haber publicado biografías, testimonios y otras obras relacionadas con la docencia, Carmen Guaita prueba suerte con la novela y Jilgueros en la cabeza, publicada por Khaf (Edelvives) en 2015. La obra cuenta la historia de Eulalia Requena, una prestigiosa periodista radiofónica que hace un repaso a su agridulce vida, desde su infancia con olor a sal en Cádiz a su extraña adolescencia y edad adulta en Madrid.
La prosa de Guaita, llena de simbolismo e incluso de musicalidad, es capaz de transportar al lector a la primera infancia de Eulalia, a la casa grande donde se crió entre sus tías y abuelos, donde aprendió a leer y también a soñar, porque Jilgueros en la cabeza habla de sueños, de esperanzas de imaginación. Sueños que parecen no cumplirse, esperanzas que en ocasiones quedan en el tintero e imaginación que marca toda la vida de Eulalia.

La novela relata dos historias paralelas con Eulalia en el centro. Por un lado se nos presenta a la protagonista ya adulta, rememorando un amor convulso que no hace más que hacerla desdichada y al que se aferra puesto que forma parte de lo que había soñado desde su infancia. Por el otro, la propia Eulalia decide recordar y, por paradójico que parezca, también pasar página. Su madre enferma, su padre demasiado pagado de sí mismo o las tías abuelas de la protagonista crean un relato lleno de matices que acaba por conformar la personalidad de la Eulalia adulta.

A pesar de las muchas desdichas que le tocan vivir desde que tiene uso de razón, la protagonista se convierte en una mujer trabajadora, hecha así misma y con un gran prestigio profesional que sigue soñando con su Miguel Strogoff. Desde que pasaba los veranos en la casa grande sabía que se enamoraría de alguien como el personaje de Julio Verne (de hecho la idea se repite una y otra vez en la novela, tanto en ocasiones resulta reiterativa en exceso). Por eso cuando cree que lo ha encontrado entra en una espiral de autodestrucción que amenaza con llevárselo todo por delante. Incluso su cordura.

Con un lenguaje sencillo aunque muy evocador y absorbente, Guaita es capaz de transportar al lector del sur de Andalucía de los años 50 al Madrid actual. Lugares en los que podría vivir cualquiera, personajes creíbles e historias cotidianas son el mayor atractivo de esta novela, así como el universo tejido alrededor de la periodista.

Aunque la obra de la autora gaditana también tiene puntos débiles, como la propia Eulalia, que en ocasiones resulta demasiado extravagante. No solo casi no tiene amigos, hito que ha marcado toda su vida, sino que su forma de expresarse y de ver la vida la convierten en ocasiones en un ser complicado y lleno de contradicciones al que se acaba por coger cariño.

Una parte de ella parece acostumbrada a la soledad y es algo que la autora explota hasta obligarla a humillares por un poco de cariño, lo que hace que la historia pierda parte de su fuelle, puesto que la obsesión de Eulalia por su Miguel Strogoff particular en ocasiones marca demasiado el hilo conductor de la novela y deja de lado el universo, a medio camino entre la realidad y la ficción, que es de los puntos más fuertes de Jilgueros en la cabeza. 


Nota: 9, uno de los mejores libros que he leído en lo que va de año.


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