sábado, 28 de mayo de 2016

El cuaderno verde

Los que somos aficionados a la papelería solemos tener infinidad de utensilios de oficina: bolígrafos, lápices de colores, gomas de borrar y los adorados cuadernos. Estos últimos son esenciales para los que nos dedicamos a escribir. A veces, son solo unos esbozos plasmados en un papel, en otros casos no podemos dejar de emborronar hojas y más hojas antes de dar el salto al formato digital.

Para muchas personas, estos compañeros de papel no son más lugares apropiados para apuntar cosas que debemos hacer o recordar. Pero, para muchos de nosotros son mucho más, porque de un simple apunte puede surgir una idea que nos cambia la vida. Tengo un cuaderno rojo de donde ha salido algo bonito, también hay en mi estantería otro negro que podría tener potencial, pero sin lugar a dudas mi favorito es el verde.

Es un cuaderno con espiral tamaño A4 con hojas blancas, ni una raya ni un cuadro en ninguna de sus páginas. Deseaba mucho tener uno así, por eso mi padre salió en su búsqueda y captura y aunque tardó un poco en encontrarlo, me lo trajo, con su adorable sonrisa y su cara de buena persona. En ese cuaderno empecé a desarrollar una de las historias más ambiciosas que tengo en mente y sé que si sale algo bueno, se lo deberé a mi querido padre.

Gracias por hacerlo todo por mí cuando aún estabas aquí y gracias por seguir haciéndolo ahora, que me cuidas desde el cielo. Te quiero, papá.

3 comentarios:

  1. Hola Selene. Nunca he llorado leyendo una entrada... Pero te prometo que... Puf. Entiendo perfectamente el amor tuyo por los cuadernos y por ese en especial. Cuando alguien a quien quieres te regala algo, por muy simple que parezca... Te hace más ilusión el detalle que la cosa en sí. Siento muchísimo lo de tu padre, no tenía ni idea y la verdad es que no esperaba ponerme a llorar al leerlo.

    Yo hace poco perdí a mi abuelo y me dejó una máquina de escribir porque sabía lo mucho que me gustaba. Es vieja, y a algunos les parece fea, pero a mí me parece el regalo más maravilloso y preciado que tengo.

    Te prometo que con esta entrada tan pequeñita, me has transmitido mucho y la verdad, necesitaba desahogarme. Esa libreta es genial, solo por el detallazo que tuvo tu padre.

    Un besito enorme, de verdad... Gracias.

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  2. Muchísimas gracias.

    La verdad es que esa libreta, que no tiene nada especial en sí misma, es un símbolo del amor de mi padre y siempre la llevaré conmigo. Vaya a donde vaya <3

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