martes, 6 de marzo de 2018

Dulces libros

No sé la razón, pero últimamente no paro de ver vídeos de recetas de comida, sobre todo de deliciosos postres. Es como si mi cuerpo me pidiera más azúcar de lo habitual y, siendo así, he pensado en hablaros de algunos libros en los que estas delicias son muy importantes. Pastelerías y cafeterías son escenarios en estas historias que buscan, entre otras cosas, endulzarnos la vida. 


Aquí os dejo tres que me he leído y a las que podéis (nunca mejor dicho) hincarles el diente cuanto os apetezca. 
 - La gente feliz lee y toma café: aunque la cafetería que le da título a esta novela de Agnes Martin-Lugand es más bien el punto de arranque de toda la historia, me parece un lugar muy acertado justo para eso. La muerte de su hija y su marido ha mantenido a Diane recluida en su casa durante un año. Su socio ha intentado de todo para que vuelva al negocio. Pero ella decide hacer un cambio de vida y se muda a un pueblo en Irlanda frente al mar. Esta historia me gustó mucho y el hecho de que el café apareciese en el título hizo que llamara muchísimo mi atención tal y como podéis leer en la reseña

- Mi dulce locura: la lectura más reciente que tiene como telón de fondo una cafetería. En este caso El Jubilee. No ocurre como en el anterior ejemplo, puesto que muchas escenas de la primera parte de la bilogía Mi Locura de R. Cherry tienen lugar en el establecimiento regentado por Natalia, Lucía y Joel. Hay besos, personajes de todo tipo, libros y los deliciosos cruasanes que han dado notoriedad a este local. Esta historia se centra en Natalia, una chica aparentemente normal que ve como su monotonía cambia de pronto. Aquí la reseña.

- Cupcakes en Manhattan: en esta ocasión la protagonista no tiene ninguna cafetería. Sara es una mujer de negocios casada y con dos hijos que hace esfuerzos por medrar en el trabajo mientras su familia la pide una atención que no llega. Los cupcakes son un pequeño respiro que se toma de vez en cuando y que, en cierta medida, suponen una salvación para ella. Con esta historia, Olga de Llera se hizo con un espacio en mi corazón. Os dejo mis impresiones al respecto. 

Tengo también en mi E-Book El amor huele a café, de Nieves García Bautista. Tiene lugar en una cafetería llamada El confidente de Melissa y se centra en la vida de las personas que allí acuden. La verdad es que llama muchísimo la atención y lo tengo entre mis pendientes. Espero poder leerlo pronto y contaros que me ha parecido. 


Haciendo una pequeña investigación he descubierto algunos títulos más que quizás puedan interesaros: el ya clásico Como agua para chocolate de Laura Esquivel, La insólita amargura del pastel de limón de Aimee Bender, Sal de vainilla de Ada Parellada, La chocolatería más dulce de París de Jenny Colgan y Pan de limón con semillas de amapola de Cristina Campos son algunos de ellos y creo que todos podrían tener encanto para mí. 

¿Conocéis algunos títulos más que agregar a esta lista, los habéis leído o reseñado? No dejéis de comentarlos tanto aquí como en mis redes sociales. 
¡Feliz lectura!

3 comentarios:

  1. ¡Hola!
    El primero de los que mencionas me llama mucho la atención, y no solo porque se desarrolle en Irlanda, país con el que tengo una especie de obsesión… jajaja. Yo te recomiendo «El club del té», de Vanessa Greene. Muy cuqui.
    ¡Un beso!

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  2. Hola!
    La verdad es que hay rachas, jejeje. Hay temporadas en que el cuerpo pide dulce, a mí me pasa. De las lecturas que nos traes tengo pendiente (al igual que tú)El amor huele a café y Pan de limón con semillas de amapola. La verdad es que el resto parecen lecturas entretenidas.
    Un besin - Tejiendo Ideas ✿ Cosiendo Palabras -

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  3. Gracias por el comentario, Camino. Me apunto el club del té, que endulzarse siempre viene bien. Hola, Anuca. Ya te sigo y gracias por comentar. La verdad es que sí que son entretenidas... ¡y muy dulces!

    Un abrazo :)

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