La vida no deja de poneros ante situaciones inesperadas, ante pruebas a las que no sabíamos de antemano que deberíamos enfrentar. Querer organizarlo todo solo nos lleva al desorden y a la desesperación. Con estas palabras no pretendo desmoralizar a nadie, lo único a lo que aspiro es a ser conscientes de lo que ocurre en nuestra realidad.
Sin embargo, un hecho es que no podemos controlar lo que va llegando y otro cómo nos enfrentamos a su llegada. Contar con una serie de herramientas que usar cuando sea necesario, es algo que nos ayudará mucho. Por eso a todo el mundo recomiendo que pida ayuda cuando sea preciso. Porque lo más importante es tener buena salud. Todo tipo de salud.
No dudemos en agarrar la mano que nos ofrezcan, en apoyarnos en un hombro amigo. Porque, en ocasiones, queremos gritar al mundo lo fuertes que somos, lo independientes. Y os aseguro que llorar, abrazar a las personas de vuestro circulo más cercano y contar vuestras preocupaciones no os hace menos válidos. Os hace más humanos.
