Hola, soñadores.
Este año está siendo un poco más difícil de lo que esperaba llevar al día el blog. Por varias razones dispongo de menos tiempo para dedicarle. Me da mucha pena, porque este pequeño rincón ha sido en épocas complicadas mi válvula de escape y en otras más llevaderas, algo que me ha dado muchas satisfacciones. Pero debo ser realista y el asunto es que tengo menos tiempo que antes.
Por ello, me he planteado varias opciones y, no os mentiré, una de ellas ha sido dejar de publicar. Pero sé que eso no me haría feliz. Estoy segura que lo echaría de menos y querría volver. Así que toca organizarse. Poner el contenido al mínimo (intentaré que sea una entrada a la semana) y centrarme en el blog en el tiempo libre que pueda sacar.
Este año está siendo un poco más difícil de lo que esperaba llevar al día el blog. Por varias razones dispongo de menos tiempo para dedicarle. Me da mucha pena, porque este pequeño rincón ha sido en épocas complicadas mi válvula de escape y en otras más llevaderas, algo que me ha dado muchas satisfacciones. Pero debo ser realista y el asunto es que tengo menos tiempo que antes.
Por ello, me he planteado varias opciones y, no os mentiré, una de ellas ha sido dejar de publicar. Pero sé que eso no me haría feliz. Estoy segura que lo echaría de menos y querría volver. Así que toca organizarse. Poner el contenido al mínimo (intentaré que sea una entrada a la semana) y centrarme en el blog en el tiempo libre que pueda sacar.
