Muy buenas, mis queridos soñadores.
¿Cómo está yendo el verano? Por aquí sin muchas novedades, disfrutando del tiempo libre, haciendo planes refrescantes (playa, piscina, helados y lo que surja) y finalmente ¡escribiendo!
Sí, parece ser que por fin tengo entre manos una historia que me motiva de verdad. Proyecto Lugares sigue aparcado y Programa Lázaro (pese a que he tenido buenas críticas del relato últimamente) no termina de motivarme ahora mismo.
Aunque me está costando un poco hacerme una rutina de trabajo al menos intento cada día dedicarle algo de tiempo. Por poco que sea. De momento, a esta futura novela la he denominado Proyecto Leo, por el nombre de su protagonista.
Voy lenta pero segura, intentando crear un mundo que tenga coherencia, haciéndome preguntas e investigando sobre lo que tengo dudas. La verdad es que mi parte de escritora mapa me está viniendo muy bien. Escribo alguna escena de tanto en tanto, pero sobre todo estoy aprovechando una agenda que he dejado sin uso para plasmar ideas del mundo, de personajes, de posibles tramas...
